El primer día de Oporto teníamos claro lo que queríamos comer, no íbamos con la idea de comer la típica comida portuguesa, teníamos ganas de comer en un restaurante indio y vimos que este tenía buenas opciones en internet así que allí que fuimos.
Como estaba bastante lejos de donde estábamos nos acercamos en coche y nos costó mucho aparcar, dimos vueltas y más vueltas hasta que lo conseguimos.
Nos dirigimos al restaurante y antes de entrar vimos un cartel que ponía que tenían aparcamiento gratuito para los clientes, pero ya no era plan de mover el coche.